Desde hace 48 horas, un cable caído tras el temporal de viento y lluvia del pasado martes genera un serio riesgo en la intersección de las calles Alem e Illía, pleno centro de Laguna Naineck. El tendido, que se extiende a apenas dos metros del suelo, pone en peligro a automovilistas, motociclistas y peatones que circulan diariamente por la zona.
En el lugar, una simple bolsa de polietileno cumple la función de advertencia, mientras que a pocos metros se observan postes derribados que continúan ocupando parte de la vereda de la calle Illía. Esta situación no solo evidencia la precariedad en la señalización, sino también la falta de respuestas rápidas ante un problema que afecta directamente a la seguridad de los vecinos.
El cable, que pertenecería a un servicio de TV cable o telefonía, sigue tendido sin que hasta el momento haya intervención municipal o intimación a la empresa responsable. La inacción del municipio resulta inadmisible, ya que una resolución inmediata mediante sus cuadrillas o por vía de gestión con la prestadora del servicio es imprescindible para evitar un accidente que podría tener consecuencias graves.



