El diputado provincial de la UCR cuestionó el episodio con los alumnos, afirmó que el adoctrinamiento debe repudiarse «venga de quien venga» y rechazó que las políticas públicas se asocien a la figura del Gobernador.
El diputado provincial de la Unión Cívica Radical (UCR), Miguel Montoya, cuestionó duramente el episodio ocurrido en la localidad de Gran Guardia, donde una delegada zonal de Pirané interrogó a un grupo de alumnos sobre quién les había entregado los guardapolvos y útiles escolares y, ante las dudas de los estudiantes, les recordó a los docentes que debían trabajar sobre dicho tema.
El hecho generó repercusiones y pedidos de explicaciones, mientras que el rector de la Universidad Provincial de Laguna Blanca, Adrián Muracciole, salió a defender a la funcionaria y sostuvo que el cuestionamiento hacia ella se debía a que «tiene razón».
Para Montoya, la interpretación de Muracciole desvía el verdadero eje de la discusión.
«El problema no es explicar en qué consiste una política pública, sino básicamente enseñarles a los chicos que lo público tiene dueño», afirmó a La Mañana.
En ese sentido, el legislador diferenció la enseñanza amplia de contenidos políticos de la transmisión dogmática de una ideología oficial.
«Los chicos tienen que aprender política, Constitución, democracia, historia, peronismo, radicalismo, liberalismo, todas las corrientes de pensamiento, porque enseñar la diversidad de ideas forma a ciudadanos», sostuvo.
«Lo que cuestionamos es presentar una sola doctrina desde el poder, como si fuera la verdad institucional del Estado», agregó.
El cuestionamiento al Sistema Educativo provincial
Montoya consideró que lo sucedido en Gran Guardia no constituye un hecho aislado, sino que responde a una concepción más profunda dentro del Sistema Educativo formoseño.
Como ejemplo de esto, mencionó materiales de Ciencias Sociales de cuarto, quinto y sexto grado en los que el denominado «Modelo Formoseño» aparece incorporado dentro del relato histórico provincial. Asimismo, hizo referencia a jornadas de formación dirigidas a docentes y no docentes sobre los fundamentos del proyecto político local.
«Cuando nosotros hablamos de adoctrinamiento, no estamos hablando de una frase desafortunada de una funcionaria. Estamos cuestionando una concepción», sostuvo.
Para el diputado radical, la escuela pública debe garantizar el desarrollo de un pensamiento propio sin adscripciones partidarias.
«La escuela pública no pertenece ni al peronismo, ni al radicalismo, ni al liberalismo, ni a nadie. Pertenece a todos», afirmó.
«Todo adoctrinamiento está mal, venga de quien venga»
Al ser consultado sobre las acusaciones de una supuesta «indignación selectiva» por parte de sectores que recordaron los dichos del presidente Javier Milei durante un acto escolar, Montoya recordó que su espacio también mantuvo una postura crítica hacia el mandatario nacional.
«Esas declaraciones del Presidente en esa escuela me dan asco, lo digo así, yendo al hueso», expresó.
«Todo el adoctrinamiento está mal, venga de quien venga», remarcó el legislador provincial.
Por último, volvió sobre el punto central del caso Gran Guardia: la constante vinculación entre la asistencia del Estado y la figura del Gobernador. Montoya remarcó que los bienes públicos son financiados por toda la sociedad a través del pago de impuestos, por lo que resulta incorrecto adjudicárselos a la gestión de turno.
«Enseñarles a los chicos de la Primaria a agradecer a una persona, como si el Gobernador, de su bolsillo, pagara el guardapolvo, la leche, los útiles escolares, es una vergüenza», afirmó.
«Educación política sí, pensamiento único no», resumió.
«Espero que podamos vivir algún día en una provincia en donde el pensamiento crítico de los chicos sea nuestro objetivo», concluyó Montoya./OpiniónCiudadana



