Empleados municipales iniciaron una medida de fuerza por salarios «de hambre». Acusan que de 600 trabajadores solo trabaja un tercio, denuncian enriquecimiento del entorno local y avalan una intervención federal.
La tensión crece en Ingeniero Juárez. Trabajadores de la Municipalidad realizaron una protesta frente al edificio comunal y apuntaron con dureza contra la gestión del intendente Rafael «Pachanga» Naciff. Los manifestantes hablaron de salarios «de hambre», denunciaron la existencia de empleados que cobran sin trabajar y aseguraron que funcionarios y allegados «se enriquecieron» mientras gran parte del personal apenas sobrevive. Los empleados municipales iniciaron esta medida de fuerza frente a la comuna para reclamar una mejora salarial urgente y denunciar una situación que calificaron como «insostenible».
Ramón Caballero, delegado de los trabajadores municipales, aseguró que los empleados perciben salarios extremadamente bajos y que la situación económica ya no les permite cubrir necesidades básicas. Al respecto, el dirigente detalló la precaria realidad «Un empleado municipal gana mínimo 180 mil pesos y el máximo ronda los 400 mil con 30 años de antigüedad». El propio Caballero señaló que, tras tres décadas de servicio, actualmente cobra 400 mil pesos mensuales.
Según explicó el referente gremial, el reclamo consiste en un adicional de 300 mil pesos que quede incorporado al recibo salarial. Sobre la urgencia del pedido, Caballero «No podemos pagar la luz, la garrafa cuesta 25 mil pesos, la mercadería aumenta todos los días. Ya no alcanza para nada». La protesta comenzó inicialmente con la toma del edificio municipal, aunque luego los trabajadores desistieron de esa medida tras la intervención policial, optando finalmente por mantener una manifestación pacífica y una huelga de brazos caídos frente a la sede comunal.
El delegado lanzó fuertes acusaciones contra la administración encabezada por Rafael «Pachanga» Naciff. Aseguró que existen numerosos empleados que cobran salarios sin prestar funciones y que eso afecta directamente las finanzas municipales. Respecto a esta irregularidad, denunció: «Hay 600 empleados municipales, pero trabajan 150 o 180. El resto viene solamente a cobrar». Incluso afirmó que muchos de esos trabajadores tendrían salarios superiores a quienes sí cumplen tareas diariamente.
Caballero también habló de un supuesto enriquecimiento de personas vinculadas al poder local. Apuntando directamente al entorno del jefe comunal, disparó: «Todos los que están alrededor del intendente se enriquecieron acá en la municipalidad». El delegado mencionó además rumores sobre gastos vinculados a caballos de carrera y vehículos de alta gama, expresando al ser consultado sobre presuntas irregularidades con fondos públicos: «Eso es lo que se escucha y lo que se dice».
Hacia el final de la entrevista, el delegado apuntó también contra el gremio ATE, al señalar que no acompaña la medida de fuerza impulsada por los trabajadores autoconvocados. La situación escaló aún más cuando vinculó el conflicto municipal con el contexto político provincial y respaldó la posibilidad de una intervención federal en Formosa. Sobre este punto, el dirigente afirmó de manera «Para mí, que la intervengan. El gobierno sabe lo que pasa acá con nosotros». Mientras tanto, los trabajadores mantienen la protesta y aseguran que continuarán con las medidas hasta obtener respuestas concretas, concluyendo Caballero «Los muchachos ya están jugados porque esta situación no da para más»./DiarioOpinión.



