La nueva medida deja expuestas plantaciones al ingreso de enfermedades. Referentes del sector bananero del NOA y NEA se reunirán con el Senasa.
En los próximos días referentes del sector frutihortícola del norte argentino y funcionarios de organismos provinciales relacionados con la producción agraria se reunirán con autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para exponer la preocupante indefensión fitosanitaria en que una decisión de la Secretaría de Agricultura de la Nación dejó al núcleo bananero del NOA y NEA.
A través de la resolución 114, que rige desde el pasado martes, el organismo conducido por Sergio Iraeta derogó la normativa que en los últimos 32 años protegió a la producción regional del ingreso de banana proveniente de países con presencia de Sigatoka negra, una enfermedad fúngica cuarentenaria que produce lesiones en las hojas, reduce la capacidad fotosintética de la planta y provoca pérdidas de hasta el 50% en el rendimiento productivo.
La mayor amenaza
En años más recientes, a aquel patógeno foliar se sumó una cepa del género de hongos Fusarium, la Raza Tropical 4 (T4R), que es la mayor amenaza que enfrenta la producción mundial de la variedad Cavendish por su devastador impacto en las plantaciones.
Justamente, en momentos en que se reclamaba desde Salta, Jujuy, Formosa y Misiones ampliar el marco de protección establecido desde 1994, por la destructiva expansión pandémica del llamado Mal de Panamá (T4R), la Secretaría de Agricultura barrió por completo la barrera fitosanitaria regional.
En el escobazo inconsulto, orientado por los criterios de desregulación y simplificación normativa de la Ley de Bases 27.742, cayó la resolución 99 de sanidad vegetal, que desde febrero de 1994 restringía el ingreso a los mercados de Salta y Jujuy de banana proveniente de países con presencia de Sigatoka negra.
Hoy, Ecuador (origen del 60% de la fruta que importa argentina), Bolivia, Perú, Brasil y Paraguay no solo intentan controlar con aplicaciones de potentes fungicidas y agroquímicos las plantaciones de banana afectadas por la Sigatoka negra, sino que en más de una de esas naciones sudamericanas proveedoras del mercado interno argentino el Mal de Panamá arrasa lotes completos e impide restablecer los cultivares en esos suelos por 30 años.
La cepa T4R no solo es un hongo que fulmina los bananos, a los que toma desde la raíz, bloquea su sistema vascular, deja sin agua ni nutrientes y sume en una absoluta marchitez, si no que además no tiene cura química y sus esporas permanecen por décadas en los suelos con su potencialidad letal.
Todo esto es lo que se intentará hacer entender a los funcionarios nacionales que avanzaron inconsultamente con la supresión de la normativa que también incluida a la resolución 823 de Agricultura, con la que desde noviembre de 2006 se extendió la barrera de protección fitosanitaria a Formosa y Misiones.
Reclamo de productores salteños
El jueves último, en una reunión con la presidenta del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), María Beatriz Giraudo, el secretario de Desarrollo Agropecuario de la Provincia, Diego Dorigato, expuso los reclamos que se reiterarán esta semana en una mesa ampliada con productores norteños.
Esa reunión, en principio, se concretaría mañana o el miércoles, pero el pasado jueves Giraudo mostró frente a Dorigato una postura que por estas horas tiene a la producción bananera del NOA y NEA sin demasiadas esperanzas de que el gobierno nacional pueda llegar a reconsiderar la derogación del marco sanitario regional suprimido.
Así las cosas, solo dependería de cuan confiables y eficientes puedan llegar a ser los controles fitosanitarios del Senasa para que la producción bananera del norte argentino siga libre de amenazas como la Sigatoka negra y el Mal de Panamá. Tampoco en esta materia se albergan buenas expectativas, por los ajustes presupuestarios y estructurales que impactaron en la capacidad de control del propio Senasa.
Resguardar a economías regionales
No se descarta, y así lo sugirió Dorigato en declaraciones a un medio periodístico de Buenos, que las provincias norteñas con producción de bananas puedan avanzar con un marco normativo y de medidas para resguardar a economías regionales que hoy se consideran inconsulta y absurdamente expuestas, porque el fondo de la discusión no está en un proteccionismo de competencia, o de precio, sino en la necesidad de ver cómo se evita que puedan filtrarse en restos foliares, tierra adherida a cajones, embalajes o cualquier elemento contaminado esporas provenientes de zonas afectadas.
Hasta el martes último la banana importada solo podía atravesar los territorios de Salta, Jujuy, Formosa y Misiones rumbo a otras provincias argentinas en camiones precintados.
Hoy ese y otros resguardos establecidos para minimizar cualquier posibilidad de contaminación fueron suprimidos de un plumazo.
Sáenz: «Se trata de una decisión inconsulta»
En una entrevista con el medio televisivo A24, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, criticó con dureza la resolución con la que la Secretaría de Agricultura de la Nación eliminó la normativa fitosanitaria que protegía a la producción bananera del norte argentino. «Hay una falta de respeto y de consideración por parte de muchos funcionarios nacionales que, detrás de un escritorio, toman decisiones de un plumazo».
Tras aclarar que mantiene una buena relación institucional con el presidente Javier Milei, el mandatario lamentó que el organismo nacional conducido por Sergio Iraeta adoptara la decisión sin consultar a Salta, Jujuy, Formosa y Misiones, provincias que comparten el núcleo bananero de Argentina, ni a las entidades que representan a la producción que quedó expuesta en el NOA y NEA.
«Nadie me llamó», remarcó el gobernador de Salta, provincia que concentra más del 65% del volumen total de la producción nacional de banana en los departamentos Orán y San Martín. Sáenz recalcó que también el ministro de Producción y Desarrollo Sustentable, Ignacio Lupión, tomó conocimiento de la resolución 114/2026 de la Secretaría de Agricultura por su publicación en el Boletín Oficial de la República Argentina.
Pide diálogo
El gobernador se expresó molesto por la falta de diálogo y la actitud de funcionarios nacionales que adoptan medidas sin contemplar la realidad de las provincias afectadas. Aclaró que el fondo del problema planteado por la eliminación de la barrera sanitaria regional no radica en la competencia comercial con la fruta importada, sino en el riesgo que implican enfermedades fúngicas cuarentenarias que podrían destruir una economía regional y los miles de puestos de trabajos sostenidos por su cadena de valor./ElTribuno



