“Cuando hace frío tenemos la nariz fría, las manos frías y los pies fríos. Esto se debe a que el cuerpo tiene que preservar el calor en el tronco para mantener los órganos centrales, como los pulmones, el corazón y el hígado”, detalló.
Por qué la nariz es clave
“En la nariz hay menos llegada de sangre y, con eso, menos llegada de glóbulos blancos, lo que va a generar que el virus pueda penetrar más rápidamente”, explicó Sabagh.
Otro punto importante es la temperatura de la nariz durante el invierno. Según indicó, cuando hace frío ronda los 33 grados, una condición ideal para que los virus se repliquen con mayor facilidad.
Por eso, el médico aconsejó cubrir la zona con una bufanda o un barbijo, incluso aunque no haya una fuerte circulación de enfermedades respiratorias.
La recomendación apunta a calentar la nariz y sumar una barrera de protección que puede ayudar a prevenir infecciones durante los días más fríos./ContextoTucuman



