El domingo, en el Club Hípico «Don Luis Gómez» del barrio La Esperanza en la localidad de Riacho He Hé un caballo chocó el alambrado en plena carrera y embistió a dos personas; como consecuencia un hombre de 64 años falleció. Esta tragedia encendió un sinfín de cuestionamientos donde organizaciones protectoras de animales insistieron en la necesidad de terminar con esta práctica; también hay quienes indicaron que el evento no contaba con todas las «medidas de seguridad», pero el titular del IAS, organismo regulador, señaló que estaban dadas las condiciones para su desarrollo.
Según se explicó en el parte policial el hecho se registró alrededor de las 14:20 horas de ayer, durante el desarrollo de la quinta carrera de caballos cuando un equino chocó contra del alambrado lesionando al Jockey y a dos espectadores, un hombre de 64 años y una menor de 14 años.
El espectador fue trasladado en una ambulancia inmediatamente hasta el hospital local, donde recibió asistencia médica y pese a los esfuerzos falleció. La menor resulto con lesiones de carácter leve. El Jockey fue trasladado hasta el Hospital de Laguna Blanca y también resultó con lesiones leves.
El personal de la Comisaría local con la participación del perito y fotógrafo de la Delegación Policía Científica, realizaron las diligencias procesales en el lugar del hecho.
El cuerpo de la víctima identificado como Donato Bonifacio López de 64 años fue trasladado hasta el Hospital de Clorinda donde será examinado por el Forense Judicial.
Finalizada esa diligencia, el cuerpo fue entregado a familiares para velatorio y posterior inhumación.
Instituto de Asistencia Social
En comunicación con el Grupo de Medios TVO, Edgar Pérez, titular del Instituto de Asistencia Social, organismo que regula este tipo de actividad, indicó que todas las carreras cuadreras que se desarrollan en el territorio corresponden a su competencia que es la encargada la regulación y el control. «Para habilitar un evento hípico deben cumplirse determinados requisitos, entre ellos, la habilitación del espacio físico donde se realiza, hay un organizador responsable, también existen requerimientos formales que se deben cumplir antes de habilitar una carrera como por ejemplo el seguro al espectador que asista al evento y del monta. También se exige que cuenten con personal policial», dijo.
«Lamentablemente a veces suceden cosas, la pérdida de una vida por supuesto que es el máximo de los daños que pueda recibir, pero en el caso de Riacho He Hé los requisitos se cumplieron», dejó en claro.
Agregó que muchas veces la «pasión y las ganas que muestran los espectadores superan» los límites establecidos para desarrollar un evento con normalidad.
«Entiendo que el caballo tuvo un accidente, que se puede dar, sufrió un tropiezo, y fue contra el primer alambrado de contención», aseveró Pérez y mencionó que «para que el hípico sea habilitado debe tener la doble empalizada; la primera marca los límites de la pista y la segunda es para contener al público».
«Lo que se ve en las imágenes y se pudo constatar es que había personas que se pasaron la segunda valla poniéndose al borde de la pista, el caballo tuvo el accidente, fue contra la primera empalizada y envistió a las personas que estaban allí», insistió.
«Indudablemente no tenían que estar en ese lugar, pero pese a las recomendaciones reiteradas que se dan, el control policial, los propios mensajes de los organizadores para que no se coloquen allí y la fiscalización que hacen los compañeros del Instituto que están presentes a veces suceden estas cosas y tenemos que estar lamentándonos», siguió el titular del IAS.
Al referirse a la responsabilidad por el evento expuso: «siempre hacemos hincapié en todas las cuestiones formales, tenemos que llamar a la reflexión de ser cuidadosos con las exigencias; tenemos la obligación de cuidar la seguridad de las personas que participan, tanto del que va corriendo como así también de los que están mirando».
Por otro lado, consultado si es que la persona que falleció estaba «asegurada» respondió que hay un seguro para los espectadores, pero desconoce la situación de la misma en el caso particular. «No puedo decir si esta persona pagó su entrada, pero lo cierto es que dentro de nuestra obligación está sellar y autorizar para el cobro del ingreso, y eso también da el derecho los espectadores de estar asegurado».
«El caballo fue sedado de más»
Por su lado, Ever Gómez, comunicador de una radio de Riacho He Hé, dijo que «los veterinarios determinaron que el caballo fue sedado de más».
«Según los datos que pudimos rescatar es que sedaron mucho al caballo, se pasaron con la dosis. Estos animales tienen un lapso para salir a la cancha a correr, tuvo una excitación muy acelerada y saltó sobre el alambrado llevando por delante a varias personas. Se puede observar, en los videos que se hicieron viral, la mala suerte que tuvo la persona de 64 años, que fue el primero en chocar el caballo», relató Gómez.
«Entre las víctimas había una menor que también sufrió varias lesiones leves. Fueron asistidos en el hospital local, se solicitó el servicio de ambulancia al lugar, llevaron a la persona ya fallecida, se hicieron todos los esfuerzos en la guardia, pero no hubo solución. También fue asistida una señora mayor que ya fue dada de alta», precisó.
La víctima fatal era un hombre oriundo de la localidad de Estanislao de Campo y sus restos fueron trasladados a la morgue de Clorinda.
La carrera convocó a una gran cantidad de personas que observaban muy de cerca la cancha del Hípico, como se puede observar en los videos que trascendieron en las redes, y el evento no contaba con un servicio de ambulancias.
Según sostuvo Gómez, los veterinarios determinaron una sobredosis en el animal, lo que habría provocado la excitación que terminó con todo su peso sobre el público. «Los veterinarios determinaron que el caballo fue sedado de más», finalizó.
Cuestionamientos a la práctica
Lo ocurrido el domingo, abrió la puerta de un nuevo debate social sobre este tipo de prácticas que «mueve mucho dinero e intereses» y desde organizaciones protectoras de animales levantaron la voz para que se eliminen estas carreras ya que consideran que se trata de una forma más de maltrato a los «no humanos».
Si bien en Formosa, la cuestión en particular recién ahora comenzó a tomar estado público con gran fuerza, en otras provincias ya viene sucediendo desde hace tiempo, donde mientras se busca lograr la erradicación, exigen que se hagan pruebas antidoping en cada competencia.
En Neuquén, por ejemplo, desde hace tres años desde el Instituto de Derecho Animal neuquino vienen impulsando la prohibición por ley de las carreras de caballo en toda la provincia; el objetivo «es que se prohíban las cuadreras como ya ocurrió con los perros, porque el hipódromo de Neuquén son los galgos VIP; explotan a los animales y no cumplen ni siquiera con los controles mínimos que contempla la ley». (expresdiario.com).



