Una mina de oro blanco

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  • En los incesantes caminos del agro, se abren expectativas de duplicar la producción argentina de algodón en 5 años.
  • Nuevas tecnologías y genética en semillas consolidará la competitividad de la cadena del cultivo.

El campo no para. El calendario queda chico para albergar tantos eventos. Este suplemento también. Venimos de la semana de Aapresid, a la que siguió en Rosario la semana del Clima y la Cumbre Panamericana de Biocombustibles. Y esta semana, allí mismo, el Congreso Internacional del Maíz, del que damos cuenta en las páginas interiores de esta edición de Clarin Rural.

Pero el gran hito fue para la cadena algodonera argentina. El jueves, en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Gensus presentó el primer evento biotecnológico aprobado en el país. Y aprovechó la ocasión para remarcar que el “oro blanco” inicia un nuevo camino en el país, con una agenda de nuevas tecnologías y genética en semillas que consolidará la competitividad del algodón. Hace falta: se trata de una cadena de valor de enorme importancia en el norte, pero que necesita crear competitividad para recortar la distancia que le han sacado los grandes actores globales del mercado internacional: Estados Unidos, Brasil y Australia.

A partir de la presentación de estos avances en la industria algodonera, Pablo Vaquero, presidente de Gensus, sostuvo que la incorporación de nuevas tecnologías y genética, junto con un manejo adecuado del cultivo permitirá obtener mayor calidad de fibra y un aumento sostenido del rendimiento, y por ende una mayor producción y más exportaciones. “De cara a 2030, esperamos que Argentina pueda duplicar la producción, triplicar las exportaciones y llevar la facturación de la cadena a más de 1700 millones de dólares, gracias a los rendimientos en los campos de los productores algodoneros, que crecerán más de un 60%, con un incremento de la superficie del 30% y una red algodonera articulada para consolidar el algodón argentino como un actor global de relevancia.”

El evento contó con la participación del gobernador de Chaco, Leandro Zdero. “Muchas veces el Estado lento estorba –dijo– pero para eso hemos trazado un plan estratégico que tiene una mirada en este cultivo, que forma parte de nuestra identidad. Valoramos lo que Gensus está haciendo en nuestra provincia”.

El gobernardor del Chaco, Leandro Zdero, y el titular de Gensus, Pablo  Vaquero, en la presentación de los nuevos caminos del algodón.El gobernardor del Chaco, Leandro Zdero, y el titular de Gensus, Pablo Vaquero, en la presentación de los nuevos caminos del algodón.

El presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, hizo referencia al convenio de colaboración tecnológica con la empresa, que comenzó en 2018 con el licenciamiento de 3 variedades, de 3 productos del INTA para que Gensus los lleve al mercado. Mauricio Tcach, INTA EEA Saenz Peña, aseguró: “Arrancamos esta vinculación con Gensus en 2018 hasta hoy llevar semillas a EE.UU. Eso nos permitió medir si nuestro germoplasma era competitivo y nos dimos cuenta que sí. Hoy generamos eventos y tenemos alianzas con otras empresas en el mundo”.

No todo es genética y manejo. La logística cumple también un papel clave. Y pasan cosas: hace pocas semanas asistimos a la inauguración de las nuevas instalaciones de LDC en Zarate. “Trabajamos para conectar la producción con la demanda global, llevando la fibra de Argentina a más consumidores en todo el mundo«, afirmó Pablo Yezdrich, head de Algodón de LDC para la región Latinoamérica Sur y Oeste. Aseguró que la Argentina tiene un amplio espacio, con clientes consolidados en muchos mercados y eso explica las recientes inversiones de la empresa.

Sí, hay un nuevo camino para el algodón./Clarin