La Agremiación de Trabajadores de la Educación confirmó su sumatoria a la medida de fuerza federal. Con salarios que perdieron más del 30% de su capacidad de compra en lo que va del año, la conducción sindical reclama la apertura inmediata de la paritaria provincial y denuncia la falta de respuesta oficial tras más de un mes de silencio gubernamental.
El panorama educativo provincial atraviesa un escenario de profunda tensión e incertidumbre a medida que se aproxima la fecha dispuesta por las centrales docentes nacionales. Desde la sede sindical de la Agremiación de Trabajadores de la Educación (Voz Docente), ubicada en la calle Maipú 28 de la capital formoseña, la conducción encabezada por el Secretario General Manuel Pereyra formalizó la adhesión de los educadores locales al paro nacional docente convocado para el próximo 3 de agosto.
La medida responde a un reclamo generalizado frente al continuo deterioro de las condiciones salariales y laborales del sector a nivel país. A nivel federal, las centrales docentes demandan una recomposición de haberes que le gane a la inflación y supere la línea de pobreza, la restitución inmediata del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y de las partidas presupuestarias para infraestructura escolar, además de la defensa irrestricta del sistema jubilatorio docente.
El reclamo provincial y el silencio de la administración local
Más allá de la agenda nacional, el conflicto adquiere una densidad particular en el ámbito local. La dirigencia de Voz Docente ratificó que la suspensión de actividades el próximo 3 de agosto encuentra su razón de ser en la falta de respuestas del gobierno formoseño. Hace más de 30 días, la organización sindical presentó una nota formal dirigida al Gobernador Gildo Insfrán solicitando fijar un incremento salarial para el segundo semestre del año, iniciativa que hasta el momento ha recibido un silencio absoluto por parte del Poder Ejecutivo provincial.
La situación económica de los maestros y profesores provinciales atraviesa un estado crítico. Según consignó el gremio, el salario docente formoseño perdió más del 30% de su poder adquisitivo durante el año en curso, lo que coloca a una porción considerable de las familias educadoras por debajo de los umbrales de ingreso necesarios para cubrir la canasta básica.
Pliego de exigencias: paritarias, cláusulas de ajuste y cumplimiento de leyes
Ante el complejo escenario económico e institucional, Voz Docente dio a conocer el pliego de reivindicaciones urgentes planteadas al Ejecutivo provincial:
- Convocatoria urgente a la paritaria provincial: Apertura de una mesa formal de negociación para debatir la recomposición del haber docente.
- Aumento salarial con cláusula de resguardo: Mecanismos de actualización periódica frente a la inflación para brindar previsibilidad a las familias trabajadoras.
- No al descuento de los días de paro: Cesación de medidas punitivas contra los trabajadores que ejercen la protesta social.
- Normalización de la Junta de Clasificación y Disciplina: Regularización institucional del organismo encargado de los legajos y la idoneidad docente.
- Convocatoria a concursos de antecedentes y oposición: Llamado a concursos para el ingreso, ascenso, traslado y acrecentamiento de horas.
- Cumplimiento efectivo del Estatuto Docente: Aplicación rigurosa de la Ley provincial N.º 931.
La postura sindical frente a la comunidad educativa
El Secretario General Manuel Pereyra hizo hincapié en que peticionar a las autoridades constituye un ejercicio garantizado por la Constitución Nacional, cuestionando los eventuales descuentos salariales por días no trabajados durante las huelgas: «Reclamar es un derecho constitucional, descontar es castigar al que pide diálogo. La escuela pública formoseña no puede esperar».
En la misma línea, el titular de la agremiación interpeló directamente al mandatario provincial al contrastar las declaraciones públicas oficiales con la situación real de los establecimientos y del personal docente: «Sr. Gobernador usted dice que la educación es prioridad. Demuéstrelo con hechos. Reciba a los gremios. Abra el diálogo. La escuela pública formoseña no puede esperar».
Finalmente, respecto a las razones que fundamentan el cese temporal de actividades frente a los alumnos y sus familias, la dirigencia expresó: «El 3 de agosto los docentes de Formosa paramos. No contra los chicos. Paramos por ellos. Porque un docente mal pago y sin respuestas, no puede enseñar como se merecen».
La jornada de protesta del 3 de agosto promete marcar un hito en la agenda política e institucional de Formosa, donde desde la sede sindical de Voz Docente insisten en una máxima central: «Sin docentes no hay escuela. Sin salario digno no hay educación de calidad»./ExpresDiario



