Carlos Villasanti, Secretario General de ATE Formosa, analizó la situación de los empleados públicos y la precarización laboral en la provincia. Aseguró que la «emergencia económica» es una medida que se extiende desde 1995 y criticó la desigualdad salarial entre la capital y el interior, además de exponer la difícil realidad económica de los trabajadores.
Carlos Villasanti, Secretario General de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) – Seccional Formosa, lanzó duras críticas al modelo económico y laboral vigente en la provincia. En sus declaraciones, Villasanti no dudó en calificar la «emergencia económica» como una medida que, lejos de ser una excepción, se ha convertido en una constante en el presupuesto provincial.
La «Eterna» Emergencia Económica en Formosa
Uno de los temas más debatidos en la opinión pública fue la ratificación de la emergencia económica en el Presupuesto Provincial 2026. Para muchos, esta medida resultó una sorpresa, pero Villasanti ofreció una perspectiva histórica que relativiza la novedad. «La emergencia económica está vigente desde 1995. Todos los años se prorrogó. No es algo nuevo, viene de hace décadas», explicó el dirigente, quien recordó que desde 1990 existen instrumentos legales de restricción, como el Decreto 1009/80, que han transformado la excepcionalidad en la norma administrativa en Formosa.
El gremio ha señalado que esta constante «emergencia económica» ha sido utilizada por el gobierno para limitar beneficios, mientras que, paradójicamente, siempre se asegura que las cuentas provinciales están «en orden».
La Estrategia del «Presupuesto Virgen»: El Bono de Fin de Año
El reclamo inmediato de ATE se centra en el bono de fin de año, una cuestión que generó controversia tras las declaraciones del Ministro de Economía provincial, quien mencionó que el presupuesto 2025 estaba «agotado» por el pago de sueldos y aguinaldos. Villasanti, sin embargo, presentó un argumento técnico que deja poco margen para excusas por parte del Ejecutivo: «El primero de enero entra en vigencia el presupuesto 2026, un presupuesto «virgen», con cero pesos de gasto. Si en 2024 nos dieron el bono en enero y febrero, ¿por qué no puede ser lo mismo ahora?», cuestionó el sindicalista. Recordó, además, que el gobierno ya ha utilizado fondos de un ejercicio nuevo para cubrir deudas de ejercicios anteriores, como sucedió con el pago de 700.000 pesos en dos cuotas a principios de este año.
El Drama del Endeudamiento: «Tarjeteando» la Comida
Uno de los puntos más alarmantes en la entrevista fue la radiografía social que presentó Villasanti sobre el estado de los trabajadores. Aseguró que el salario mínimo provincial, que ronda los 880.000 pesos, ya no alcanza para cubrir las necesidades básicas, llevando a los empleados públicos, en especial a los municipales, a una situación de «indigencia técnica».
«El 75% de la ciudadanía está endeudada, y de ese porcentaje, alrededor de un 45% lo está por comida. Esto significa que usamos las tarjetas de crédito para comprar los alimentos, y no es una exageración, es la cruda realidad que estamos viviendo», explicó Villasanti. Además, advirtió que muchos trabajadores están siendo registrados en el sistema de morosidad (Veraz) debido al atraso en los pagos de sus tarjetas, utilizadas para subsistir.
Desigualdad Territorial: El Olvido de los Trabajadores Municipales
Villasanti también denunció una profunda desigualdad salarial entre los trabajadores de la capital y los del interior de la provincia. Mientras el gobierno provincial promueve el discurso de «igualdad de oportunidades», la realidad de los empleados comunales en localidades del interior parece contradecir esta afirmación. Con sueldos que rondan los 200.000 a 250.000 pesos, los empleados municipales del interior se enfrentan a dificultades económicas extremas.
«¿Cuál es la igualdad de oportunidad para un hijo de un trabajador municipal que vive en Estanislao del Campo o en Ingeniero Juárez, con un sueldo de 250.000 pesos? No existe. Esa igualdad de oportunidades no es real», denunció Villasanti, quien aseguró estar recibiendo apoyos de trabajadores del interior que piden un bono de 1.200.000 pesos como única solución frente a la inflación.
Cinco Puntos de Reclamo Histórico: La Falta de Decisión Política
Más allá de la urgencia salarial, ATE mantiene una agenda de cinco puntos estructurales que, según Villasanti, no implican un gasto adicional para la provincia, sino que dependen de una decisión política del gobernador Gildo Insfrán. Estos puntos son:
Pase a Planta Permanente de los trabajadores jornalizados y precarizados. «Eso no cuesta ni un peso más. Solo pedimos el cambio de situación de revista», afirmó Villasanti.
Normalización de los Entes Autárquicos como el IASEP, el IPV y Vialidad Provincial, que están intervenidos desde 1995 y carecen de representantes de los afiliados en sus directorios.
Ley de Paritarias, que permitiría a los trabajadores negociar en igualdad de condiciones con el Estado.
Equiparación Salarial Municipal, exigiendo que ningún trabajador del interior cobre menos que el salario mínimo provincial.
Recomposición Real del Salario, a pesar del superávit fiscal que el gobierno anuncia cada 1 de marzo en la Legislatura.
Un Horizonte de Resistencia para el 2026
Villasanti cerró la entrevista con un llamado a la unidad de la clase trabajadora, sin importar su sector o situación de revista. «La unidad de los trabajadores es lo único que nos puede salvar», afirmó, alertando sobre lo que considera un avance sobre derechos laborales que «costaron sangre». Su diagnóstico para 2026 es de máxima alerta, destacando los recortes en educación y otras áreas clave a nivel nacional como resultado del presupuesto aprobado en el Congreso.
Con temperaturas que superaban los 34 grados y la incertidumbre de un nuevo año, el mensaje de ATE fue claro: la paz social en Formosa dependerá de la respuesta que el gobierno dé a los trabajadores públicos que sostienen la administración diaria de la provincia./DiarioOpinion



