La presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría, la médica neumonóloga infantil Verónica Giubergia, advirtió sobre el fuerte descenso de nacimientos en el país y sostuvo que el fenómeno ya impacta en maternidades, escuelas y en la estructura social a futuro.
La presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la Dra. Verónica Giubergia, señaló a Radio Sudamericana que Argentina atraviesa una marcada caída en la tasa de natalidad y remarcó que el fenómeno ya genera consecuencias en el sistema sanitario, educativo y social.
La especialista, que se desempeña como pediatra neumonóloga en el Hospital Garrahan y asumió en octubre la presidencia de la SAP para el período 2025-2027, explicó que el descenso de nacimientos se profundizó en la última década y forma parte de una tendencia global.
“Las cifras del INDEC mostraron que en 2014 habían nacido 777 mil chicos y en 2023 fueron 460 mil. Es decir, hubo casi un 40% menos de nacimientos”, afirmó.
Según indicó, el fenómeno no es exclusivo de Argentina, sino que también ocurre en distintos países desarrollados y responde a múltiples factores económicos, culturales y sociales.
Menos nacimientos y cambios en las familias
Giubergia sostuvo que actualmente las familias tienen menos hijos y, en muchos casos, postergan o descartan la maternidad y la paternidad por razones económicas. “Hoy las parejas tienen que replantearse la maternidad desde un punto de vista económico. Tener hijos implica costos altos y muchas veces ambos padres deben trabajar para sostener el hogar”, explicó.
La médica señaló además que el ingreso masivo de las mujeres al mercado laboral, la inestabilidad económica y los cambios culturales modificaron la conformación de las familias. “No se puede simplificar el análisis. Hay factores políticos, demográficos, culturales y económicos que influyen directamente en esta situación”, remarcó.
En ese sentido, indicó que en 1950 el promedio era de cinco hijos por familia, mientras que actualmente el índice ronda los 2,1 hijos.
“La familia es el origen de todo”
La presidenta de la SAP también advirtió sobre las consecuencias que esta realidad genera en los vínculos familiares y en la crianza de los niños. “La familia es el origen de todo. Nosotros creemos que el tiempo que se pasa en familia es fundamental para la crianza”, expresó.
Sin embargo, señaló que las exigencias laborales y económicas reducen el tiempo de convivencia entre padres e hijos. “Muchas veces la mamá tiene que volver rápidamente al trabajo y el niño queda al cuidado de terceros porque no existe otra alternativa”, sostuvo.
Frente a este escenario, Giubergia consideró necesario impulsar políticas públicas que favorezcan la crianza y acompañen a las familias. Mencionó como ejemplos las licencias parentales extendidas, beneficios impositivos y ayudas económicas implementadas en países europeos para incentivar la natalidad.
“Hay países que tienen licencias largas para ambos padres, asignaciones familiares más altas y facilidades para la crianza. Son políticas que apuntan a volver a pensar la maternidad y la paternidad como una posibilidad real”, indicó.
Impacto en maternidades y en el sistema de salud
La especialista afirmó que la caída de nacimientos ya tiene consecuencias concretas en el sistema sanitario argentino. “En la Ciudad de Buenos Aires ya se están cerrando maternidades y también disminuye la matrícula en guarderías y escuelas”, alertó.
Además, explicó que la reducción de nacimientos también afecta la formación de profesionales especializados. “Si hay menos maternidades, también hay menos espacios para formar médicos neonatólogos y residentes”, detalló.
Giubergia agregó que el envejecimiento poblacional traerá desafíos a futuro para el sistema previsional y la fuerza laboral. “Cada vez habrá menos personas en edad de trabajar sosteniendo a una población más envejecida”, sostuvo./RadioSudamericana



