COLOQUIO DE IDEA: Milei dividió a los empresarios y Bullrich se llevó los aplausos

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La candidata se llevó los aplausos del Coloquio con varias interrupciones y un final en el que se pararon para hacerle sentir su respaldo. Una encuesta de la agencia Reuters reveló que para los empresarios es la favorita con el 80% de aprobación según ese sondeo.

Para algunos empresarios la breve disertación de Javier Milei este mediodía fue un aperitivo de lo que puede llegar a suceder si llega a la Casa Rosada. El libertario llegó sobresaltado después de soltar a los periodistas que lo aguardaban en la puerta que “no iba defaultear jamás la deuda”.

Ingresó con su hermana Karina y dos guardaespaldas bien fornidos al restaurante Furia en el noveno piso de un edificio de oficinas y se ubicó en la terraza de ese glamoroso lugar. Había preocupación entre los organizadores: la terraza soporta un determinado peso y en ese momento estaba desbordada.

Eran las 13,30 y en el Sheraton, donde se desarrolla el Coloquio de IDEA, la preocupación era otra: que no se vaciara el auditorio para escuchar a Patricia Bullrich. No ocurrió. Desde temprano muchos decidieron asistir a la disertación de la candidata de Juntos por el Cambio y luego salir corriendo para no fallarle a Milei.

Patricia Bullrich y su equipo en el ColoquioPatricia Bullrich y su equipo en el Coloquio
En esa competencia por la audiencia, Milei en su discurso que fue de pie, sin soltar el estuche de sus anteojos ni el celular, disparó chicanas hacia Juntos. Claro que sin mencionar a Bullrich y haciendo foco en “economistas brutos y cachivaches como José Luis Espert”.

Lo había recibido Juan Napoli, su candidato a Senador y dueño del Banco de Valores (Valo) que pagó el evento. Napoli le dijo: “Le damos la bienvenida al futuro presidente de la Nación”.

Bullrich, a su vez, optó por no nombrarlo y prefirió hacer eje en lo que va a hacer y en eso se diferenció de su adversario al señalar que “reformaremos la Carta Orgánica del Banco Central con prohibición para los cepos y para emitir”.

La candidata se llevó los aplausos del Coloquio con varias interrupciones y un final en el que se pararon para hacerle sentir su respaldo. Una encuesta de la agencia Reuters reveló que para los empresarios es la favorita con el 80% de aprobación según ese sondeo.

En cuanto a Milei, lo esperaba un grupo de empresarios amenizado con un tapeo al estilo español, elogiado por todos. Entre ellos, Bettina Bulgheroni, Patricio Supervielle, Gabriel Martino, Miguel Arrigoni, Ana Cohen y Marcos Pereda, por citar solo algunos entre los más de 70 en la sala.

Luego se sumaron los que habían escuchado y aplaudido a Bullrich. Fue el caso de Marcelo Figueras, Daniel Funes de Rioja, Martín Cabrales y Sebastián Bagó, entre tantos otros.

Uno de sus simpatizantes en el mundo de los negocios, Cristiano Rattazzi, decidió no asistir en rechazo a que hubiese organizado ese encuentro por fuera de IDEA. La misma actitud tuvo Guillermo Cerviño, dueño del Comafi.

Peor hubo varios de los asistentes que suplicaron después no ser mencionados.

Milei arrancó con un guiño al campo al señalar que Argentina tiene capacidad para alimentar a 600 millones de personas pero que el “Estado argentino le saca ese alimento de la boca a unas 480 millones de personas por la cantidad de impuestos”.

Y siguió: “Cuando se mira los últimos 20 años se robaron US$ 280 mil millones con el Banco Central o US$ 25 mil millones por año, son bien chorros. Entonces yo les pregunto a ustedes, ¿por qué hay que avalar a los políticos que roban a la gente ?”

Había silencio absoluto y en eso fue interrumpido por el sonido de un celular. Milei no lo dejó pasar: “Hola, hola”, dijo al mirar a uno de los empresarios. El celular pertenecía a su vocero Carlos Kikuchi.

Como ya es habitual en el libertario, dijo que los economistas que defienden al Banco Central, son “brutos al servicio de la casta, cualquier cosa que haga el Banco Central hace daño”. A Axel Kicillof lo llamó el soviético y acusó al “socialista Hipólito Yrigoyen de llevar a la decadencia a la Argentina que era el país más rico del mundo”.

Muchos esperaban precisiones sobre su plan dolarizador y quedaron con las ganas. Milei se limitó a contar que tuvieron un debate interno y que había cinco posibilidades. «Emilio Ocampo dice que la dolarización es como una masa de pizza, cambia lo que se le pone arriba. Nosotros hemos tomado la decisión de sacarle el juguete a los políticos”, amplió.

Y volvió a la carga sobre el Banco Central: “Desde que tenemos el Central destrozamos cinco signos monetarios y pasamos dos hiperinflaciones sin guerras. Cuando no queda otra, recurren al ajuste pero no con una baja del gasto sino con una suba de impuestos”.

Al finalizar pidió el voto al prometer que en “36 años seremos potencia mundial y en 45, Argentina será Irlanda”. Los aplausos fueron fríos.

Se lo notaba apurado y antes de que partiera, los empresarios se arrimaron para saludarlo. A Gabriel Martino, le reprochó en voz muy alta: «Gracias por venir pero vos sos de Larreta».

El ex CEO del HSBC le respondió: “Soy muy amigo de Rodríguez Larreta». Y le explicó que había ido porque es «importante que los empresarios lo escuchen”.

Marcos Pereda, vice la Rural y presidente de del Cicyp que aglutina a las principales entidades, fue uno de los que más se prestó a opinar sobre el discurso del libertario. “Tiene buenas ideas para ordenar la economía y dejar de financiar con el Banco Central, pero estamos en una etapa tan delicada que hace falta manos de cirujano”. (clarin.com)