Cuándo podrían recomponerse los salarios reales, según los especialistas

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Esto va depender directamente de lo que suceda con el índice de inflación en los próximos meses, que en distintos sectores consideran que podría descender a partir del segundo semestre.

El golpe al bolsillo, que implicó la aceleración de precios al consumidor tras el sinceramiento de los últimos dos meses y la licuación de los ingresos, que llevó a la caída del consumo minorista en un 28,5% en enero, ponen en el centro del debate el fuerte atraso que experimentan los salarios y, con esto, la pregunta de cuándo podría percibirse un reacondicionamiento.

A esta situación de crisis económica se le suma que, según el informe de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), en enero de este año el salario promedio fue de $555.269. Esto implica un aumento anual de 175% (en enero de 2023 el promedio daba $201.580), frente a un IPC de 254,2% interanual.

Como remarca el informe de la consultora Analytica sobre paritarias, consumo y actividad, la actitud del Gobierno frente a la situación salarial se basa en dejar libre “el juego de las negociaciones entre gremios y patronales, pero disciplina los aumentos a través de una fuerte recesión de la actividad económica”.

Analytica destaca que “con la aceleración de la inflación aumentó la relevancia de los ingresos de los asalariados”, y que en el actual contexto las paritarias resultan el mejor mecanismo de defensa, por lo que en los próximos meses será clave lo que suceda para “seguir el pulso de la actividad y de la política de estabilización”.

Salvador Vitelli, de Romano Group, comentó al respecto: “En la medida en que se logre bajar más rápidamente la inflación, los salarios tenderán a recuperarse en términos reales. Una vez que el IPC empieza a normalizarse, los salarios tienden a recuperarse, y logran un mayor poder adquisitivo”.

También Jorge Colina, director de Idesa, hizo hincapié en la relevancia del control inflacionario con vistas a un posible reacomodamiento salarial. Es que, si a la aceleración de los precios se le suma la recesión, el salario real se desploma: la primera comprime la demanda laboral, y la segunda erosiona el poder de compra.

“Lo único que puede impulsar la recomposición es la baja de la inflación. Si esta se mantiene alta, los salarios van a seguir deprimidos, porque la nueva inflación los vuelve a desvalorizar”, enfatizó.

Pero el mayor interrogante continúa siendo cuándo se recuperará el ingreso real. En este sentido, Vitelli resaltó las estimaciones oficiales. “Según los dichos del ministro [de Economía, Luis Caputo], ya estaban pensando que esto sucederá a partir del segundo semestre. Marzo o abril pueden tornarse complicados, pero a partir del segundo semestre sí podrá percibirse una baja más sostenida y menos volátil en los niveles de los precios. Consecuentemente, a partir de un plan de estabilización que se arme, comenzarán a recuperarse los salarios”, explicó.

En cuanto a lo “complicado” de este mes en términos inflacionarios, los analistas comentaron que esto se da por la estacionalidad de los precios y los próximos ajustes en los servicios regulados.

A pesar de la proyección del propio Gobierno, el economista remarcó, también, que no ve una recuperación en el corto plazo, y que sería más probable que el reacondicionamiento fuerte empiece a sentirse a partir del próximo año: “No me aventuraría a pensar que se van a recuperar demasiado rápido. Sobre todo, con los niveles de inflación que tuvimos y la pérdida real que tuvieron los salarios en estos tiempos”.

Por otro lado, tanto Colina como Rocío Bisang, de la consultora Eco Go, consideraron posible las afirmaciones del Gobierno de que esto suceda después de junio. “En el escenario que estamos manejando hoy esperamos que los salarios comiencen a recuperarse de forma lenta a partir de la segunda mitad de año”, comentó Bisang.

Además, el director de Idesa destacó la importancia de ordenar el Estado para poder abordar esta cuestión: “No obtener superávits fiscales licuando jubilaciones, salarios públicos y planes asistenciales. Lo que corresponde es reconstituir el Estado en sus tres niveles de gobierno (nación, provincias y municipios), para lo cual se requiere un acuerdo de coordinación entre Nación y las provincias. Esto es lo que el presidente busca motorizar según su discurso del viernes”, concluyó. (LA NACION)