El bolsillo le puso límite a la suba de la carne y hubo bajas en los precios

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. En el mercado de hacienda de Cañuelas se registraron caídas de hasta 6 por ciento en la jornada del miércoles.
. El kilo de asado, que había alcanzado los 8.000 pesos, ahora ronda los 6.000.

Tras el importante salto que dieron los precios de la hacienda y de la carne entre noviembre y diciembre, desde la semana pasada, en plena temporada de fiestas y asados, las propias leyes de la oferta y la demanda se están encargando de poner paños fríos a los precios en un mercado con capacidad adquisitiva muy incierta.

Con la entrada de 12.342 ejemplares en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG), el precio de la hacienda volvió a ceder este miércoles, con bajas de entre un 5% y 6% en los animales livianos de consumo. Siendo la jornada más importante de la última semana del año en ingresos, la demanda continuó siendo muy selectiva, teniendo en cuenta la baja del consumo en los mostradores. No obstante, mejoraron los valores ofertados cuando aparecieron los lotes especiales, según informó el sitio especializado Del Sector.

El novillo sigue siendo buscado y las vacas se mantuvieron, aunque la conserva tuvo piso de $800 y se pagó un máximo de $1100 por manufactura. En la rueda previa, post feriado de Navidad, habían entrado 2.131 animales, que se comercializaron con precios sostenidos respecto a la semana pasada.

De este modo, desde el pico de $2000 por kilo de novillo que se tocó luego de la fuerte suba del tipo de cambio oficial, los valores oscilan actualmente entre los $1500 y $1600, lo que representa una merma de entre el 20% y 25%. No obstante, aún siguen entre $100 y $200 por arriba en algunas categorías.

Tal como habían afirmado a este medio referentes del sector cárnico, el único motivo de la baja es que el público no convalidó las subas ante la pérdida del poder adquisitivo que está provocando la inflación.

Esta realidad ya se refleja en el mostrador. Ya puede conseguirse un kilo de asado o vacío a entre $5800 y $6000 por kilo en algunas carnicerías de la Ciudad de Buenos Aires, frente a los más de $8000 que habían llegado a registrarse en el pico de la suba de la hacienda.

Al respecto, el presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), Leonardo Rafael, aseguró que en la ciudad de Buenos Aires se suele cobrar todo un poco más caro, pero que en el conurbano ya está rondando los $5000 el kilo de asado. «En la carnicería yo lo tengo a $5000 con el 10% de descuento en efectivo, así que incluso queda un poco más abajo. Eso va a hacer que traccionen las ventas para estas fiestas. La baja ya se está trasladando a los mostradores, la gente lo está aceptado y esperemos que este fin de semana haya muy buenas ventas”.

Esos guarismos son similares a la canasta promocional que lanzó, hasta el 31 de diciembre, el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) en plena escalada de la cotización de la hacienda.

«La baja es importante. Por ahí no tanto en los cortes que se piden en esta época». remarcó Sergio Pedace, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (Camya).

El instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) relevó que los precios de los distintos cortes de carne vacuna han registrado una variación del 11.6% en noviembre con respecto al mes anterior. El aumento interanual se ubican en un 189.2%.

Mientras que se le agregó un incremento del 51%o en los primeros 14 días de diciembre y pone presión sobre todo el resto de los precios.

«Este aumento del 50% en una semana nadie lo creyó. Ni el público ni los operadores del mercado. Estaba más ligado a la política y a la incertidumbre que a la falta de hacienda», explicó Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra).

Hace pocas semanas, en pleno raid alcista, el analista del mercado ganadero Victor Tonelli afirmó en diálogo con Clarín que esos valores de la hacienda eran «coyunturales» y que no representaban lo que venía. «El mercado se anticipó a una suba del dólar, con lo cual, si el número no es tan disparatado y está dentro del marco de lo que pasó, la hacienda va a empezar a aparecer y el precio se va a ir acomodando», había señalado, y sintetizó la foto del mercado con los términos «especulación y y cobertura», aunque luego advirtió que se espera otro fuerte ajuste en el valor de la carne entre febrero-marzo, cuando comenzará según todos los analistas del sector un nuevo ciclo de retención de animales en los campos.

Respecto a lo sucedido concretamente en la jornada de hoy miércoles, el consignatario Oscar Subarroca, evaluó: “El mercado estuvo muy flojo. Los valores han caído en forma abrupta y este miércoles, costó llegar con algunos pocos lotes a los $1500 (por kilo). En realidad, la mayoría de los lotes de hacienda de consumo estuvieron entre los $1200 y $1500, el grueso de eso diría que entre $1300 y $1400. La vaca también bajó un poco sus valores. La que se vendía en $1200, se ubicó en los $1100″.

Según Subarroca, la razón de esta corrección fue el retroceso del consumo. “Las carnicerías recién ahora comenzaron a bajar sus precios, con grandes pérdidas para los matarifes que aún conservaban carne cara en sus cámaras, que la habían adquirido entre $1700 y $2000 por kilo. Por eso, estimo que la próxima semana van a volver a descender los valores en el mostrador”, dijo.

Sobre cómo cree que evolucionarán las cotizaciones, el consignatario indicó: “Cuando se agote todo el stock de la carne que hoy está dando vueltas, alrededor del 15 de enero, los precios volverán a normalizarse”. (clarin.com)