La comunidad del Templo Sagrado Corazón de Jesús vivió con profunda fe, alegría y emoción la Novena, Fiesta Patronal y Fiesta Central en honor a su Santo Patrono, culminando el pasado viernes 12 con una jornada cargada de espiritualidad, fraternidad y participación comunitaria.
Las celebraciones comenzaron con una emotiva caravana de vehículos que recorrió las calles de la localidad, acompañada por efectivos de la Policía de la Provincia. Entre cantos, oraciones y manifestaciones de fe, numerosas familias participaron de este recorrido que permitió llevar la imagen y la devoción al Sagrado Corazón de Jesús por distintos sectores del pueblo.
Posteriormente, los fieles participaron de la Solemne Santa Misa Patronal, donde elevaron acciones de gracias por las bendiciones recibidas y encomendaron al Corazón de Jesús a las familias, a los enfermos, a los trabajadores y a toda la comunidad.
Desde la comunidad parroquial expresaron su profundo agradecimiento a todos quienes hicieron posible esta celebración. En particular, destacaron la presencia y el acompañamiento de las comunidades del Núcleo de Laguna Naineck, de los Núcleos de Laguna Blanca y Buena Vista, y de la Parroquia de Riacho He-Hé, cuya participación fortaleció los lazos de fraternidad y comunión entre las distintas comunidades de la región.
Asimismo, agradecieron a las instituciones educativas y gubernamentales, a la Policía de la Provincia, a los comerciantes, emprendedores, artistas musicales y sonidistas de la localidad, quienes colaboraron generosamente para el desarrollo de cada una de las actividades programadas.
Un reconocimiento especial fue dirigido a los medios de comunicación locales y, particularmente, a Naineck Prensa Digital, así como a su fundador y periodista, Oscar Insfrán, por el permanente acompañamiento, la difusión responsable y el compromiso demostrado durante cada jornada de la novena y de la fiesta patronal, contribuyendo a que esta celebración de fe llegara a toda la comunidad.
También hicieron extensivo su agradecimiento a los sacerdotes, al diácono, a los distintos ministerios y a todos los agentes de pastoral y servidores que, con vocación, compromiso y espíritu de servicio, trabajaron incansablemente para que la celebración fuera una verdadera manifestación de fe y unidad.
«Nuestros corazones desbordan de amor, júbilo y gratitud por todo lo vivido durante estos días de gracia. Damos gracias a Dios por permitirnos celebrar juntos y renovar nuestra fe en el Sagrado Corazón de Jesús», expresaron desde la comunidad organizadora.
La Fiesta Patronal concluyó dejando un profundo mensaje de esperanza y comunión, renovando en los fieles la certeza de que, en el Corazón de Jesús, siempre encontrarán amor, misericordia y fortaleza para seguir caminando juntos como Iglesia.
«En su Corazón, somos amados».



