La historia de Laguna Naineck se remonta a comienzos del siglo XX, cuando las tierras de la zona pertenecían a los señores Mones Cazón y Durañona. Hacia 1912, estos propietarios arrendaron parte de sus campos a José Fernández Cancio, quien se convirtió en uno de los primeros pobladores organizados de la región. Poco tiempo después, numerosas familias se asentaron espontáneamente, entre ellos Alejandro Murdoch, José Barboza, Benigno Lucero y Tiburcio Ugarte, entre otros, quienes fueron forjando con esfuerzo los cimientos de lo que más tarde sería un pujante centro poblacional.
El desarrollo comunitario tuvo un hito fundamental con la creación de la Escuela N° 61, inaugurada el 28 de septiembre de 1926, siendo su primer maestro y director don Félix Ergasto Ramírez. Esta institución educativa no solo marcó el inicio formal de la vida organizada en Laguna Naineck, sino que se convirtió en punto de referencia para las familias que se radicaban en la colonia. A partir de entonces, el crecimiento fue constante con la instalación de servicios esenciales: el Destacamento Policial en 1929, la Oficina del Registro Civil en 1936, un puesto de Gendarmería Nacional en 1942 y la Estafeta Postal en 1948, entre otros organismos que fortalecieron la estructura local.
El camino hacia la conformación del gobierno comunal se consolidó en febrero de 1964, cuando, por iniciativa del entonces diputado provincial por la Unión Cívica Radical, don Virgilio Cantón, se constituyó una comisión vecinal. La asamblea se realizó en el domicilio de don Basilio Bondaruk, bajo la presidencia y secretaría de Mercedes Gilberto Medina y Pedro Acosta Román. Allí se eligieron las primeras autoridades: presidente, Salvador Montanaro; vicepresidente, Federico Báez; secretaria, Rósula Caballero; tesorero, Gerónimo Caballero; vocales, Cristóbal Boscarino, Martín Aguirre y Juan Bachaquí; y como síndicos, Mercedes Gilberto Medina y Pedro Acosta Román.
Tras cumplirse el proceso formal de reconocimiento ante el Poder Ejecutivo Provincial, el entonces gobernador de Formosa, doctor Alberto Montoya (UCR), firmó el Decreto Nº 1.925 el 15 de septiembre de 1964. Mediante ese acto se aprobó la constitución de la Comisión de Fomento de Laguna Naineck, designando a Salvador Montanaro como jefe del gobierno local. En sus considerandos, el decreto fundamentaba que “los intereses y servicios de carácter local de todo centro poblacional que cuente con más de doscientos cincuenta y hasta quinientos habitantes serán administrados por comisiones de fomento, conforme lo establece la Ley Orgánica de los Municipios”.
De esta manera, Laguna Naineck quedó formalmente organizada bajo la figura de una comisión de fomento, lo que marcó un antes y un después en la vida institucional del pueblo. A partir de ese momento, la comunidad contó con un órgano competente para atender sus necesidades y proyectar su desarrollo, consolidándose como una localidad con identidad propia dentro de la provincia de Formosa.



