Cada 20 de junio los argentinos rendimos homenaje a la bandera y a su creador, Manuel Belgrano, una de las figuras más grandes de nuestra historia.
Y si bien la fecha recuerda el fallecimiento del prócer, ocurrido en 1820, hoy no es día de luto, sino de memoria y de gratitud por un legado político, militar e intelectual que sigue vigente.
Su compromiso fue más allá de los escritorios. Como jefe militar condujo campañas que marcaron a fuego nuestra identidad: el Éxodo Jujeño y las victorias de Tucumán y Salta. Gestas que sostuvieron la causa emancipadora cuando la derrota parecía inevitable.
Felipe Pigna lo retrata con exactitud: “Era gente muy joven y con mucho impulso. Un tipo de mucho carácter, muy decidido”. Esa determinación fue la que le permitió tomar decisiones trascendentales cuando el destino de las Provincias Unidas pendía de un hilo.
Hoy, a 206 años de su paso a la inmortalidad reivindicamos la figura de Belgrano y honramos la Bandera que nos legó no solo como símbolo, sino como el mandato de construir cada día una nación más justa, libre y solidaria. Porque la Bandera se hereda, se elige y se defiende.
Por Antonio E. Arcuri – /Canal26



