Sigue el “super peso”: las razones por las que el dólar blue ahora está por debajo de $ 1.000

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El veranito cambiario parece seguir con fuerza la segunda semana de marzo. Mientras en el mercado se preguntan si el Banco Central acelerará el ritmo de devaluación mensual del dólar oficial el dólar paralelo no para de anotar nuevas caídas. Este miércoles, el blue tocó los $ 990, $ 20 menos que en su cierre anterior y su valor más bajo desde el 21 de diciembre pasado.

Lo que pasa en la calle con el billete estadounidense es reflejo del comportamiento del dólar en la bolsa. El contado con liquidación, la vía que usan las empresas para dolarizarse ya pierde más de 5% en las primeras cuatro ruedas del mes y se acerca a los $ 1.000: este miércoles cerró a $1.014,12. El dólar MEP, o bolsa, también cerró por debajo de los $ 1.000 y se acomodó en los $984.

«Los dólares financieros siguen bajando y el blue acompaña ese movimiento», explicó un operador de la City. «Hay expectativa de que el contado con liquidación llegue a los $980 en las próximas semanas y el blue puede ir a buscar un precio de $950. De todas formas, estos precios parecen advertir la posibilidad de un rebote», agregó.

La apreciación del peso está basada en algunos factores circunstanciales para el mercado y en un cambio de expectativas de corto plazo.

El esquema exportador 80/20 que instauró el Ministerio de Economía en la segunda mitad de diciembre, por el que los productores tienen permitido liquidar un 20% de sus exportaciones en el mercado financiero, sigue desinflando al contado con liqui.

Si bien es cierto que la caída del dólar financiero y la reducción de la brecha hace que ya no sea tan atractivo para este sector liquidar en este segmento, ya que el dólar exportador del mercado oficial se ubica en estos momentos en los $ 993, todavía la oferta de dólares se mantiene.

«En el mercado se observa una oferta muy sostenida de exportadores, que no es contrapesada por la demanda privada de cobertura en un contexto de relativa estabilidad de las monedas latinoamericanas y optimismo por los últimos pasos del gobierno», explicaron en Delphos.

Expectativa por un acuerdo político

Si bien el fracaso de la Ley Omnibus había aportado cierta volatilidad al mercado financiero, la expectativa por un nuevo acuerdo entre la Casa Rosada y las provincias alimenta una perspectiva de «tranquilidad» en el frente financiero, al menos en el corto plazo.

«Las últimas novedades sobre el diálogo entre el gobierno nacional y los gobernadores crearon expectativas positivas que ayudan al peso generando condiciones favorables para el “carry trade”», agregaron en Delphos.

«No hay plata»

La política monetaria que aplica el Banco Central desde el 13 diciembre pasado con tasas de interés muy negativas respecto a una inflación de más de 15% secó la plaza de pesos en el mercado.

Algunos inversores aprovecharon la caída del precio del dólar para volver a ganar con la tasa en pesos. De hecho, en febrero, hasta los plazos fijos en pesos presentaron retornos más atractivos que la compra de dólares.

Expectativa por la aceleración del crawling peg

De cara a la liquidación de la cosecha, en el mercado permanece la incógnita sobre si el Banco Central decidirá incrementar su pauta de inflación mensual. fija en el 2% desde diciembre. «Los operadores se encuentran atentos a una posible gradual aceleración en el ritmo del ¨crawling-peg¨, algo que se anticipa debería suceder próximamente en busca de extender la acumulación de reservas y así mitigar la pérdida de competitividad al esfumarse en el tiempo los efectos de la devaluación inicial», afirmó el economista Gustavo Ber.

«El Gobierno parece priorizar el efecto antiinflacionario del ancla cambiaria frente a la posibilidad de una apreciación acelerada del dólar oficial que podría restar competitividad-precio a las exportaciones», dijeron en Delphos. (clarin.com)