CICLO LECTIVO 2023: Corrientes volverá a implementar el sistema de repitencia en las escuelas.

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La titular del Disepa pidió a los tutores “bajar un poco las expectativas que se tienen sobre los hijos y, más bien, darles la oportunidad de madurar emocionalmente, según cada realidad”.

El ciclo lectivo 2022 está próximo a finalizar en Corrientes, y cerrará con él una etapa de flexibilizaciones en cuanto al sistema de repitencias, que se instauró con la pandemia de covid-19. Es que para garantizar la calidad educativa, el Ministerio de Educación decidió que en 2023 el alumnado que no cumpla con requisitos básicos deberá repetir de año.

El año pasado, mediante la resolución N° 6632, el Ministerio de Educación de Corrientes determinó que los estudiantes no iban a repetir de año. La decisión estuvo basada en sostener el mecanismo de evaluación implementado durante 2020, año en que la comunidad educativa atravesó de forma virtual.

Ahora, con la vuelta al régimen anterior, según señaló el director de Planeamiento e Investigación Educativa, Julio Simonit, los estudiantes podrán pasar de año siempre que tengan hasta tres materias para rendir, que no sean correlativas. No estamos ajenos a la emergencia sanitaria, pero, para garantizar cuestiones irrenunciables como es la calidad educativa, en febrero de 2023 vuelve esta modalidad», añadió el funcionario.

En diálogo con el sitio web NEA Hoy, la directora de Servicios Educativos de Prevención y Apoyo (Disepa) de Corrientes, Julia Saez, analizó los beneficios del sistema de repitencias que se volverá a instaurar en las escuelas primarias y secundarias de la provincia a partir del año que viene.

En primer lugar, señaló que, según establece el Consejo Federal de Educación en materia de unidad pedagógica, los estudiantes de primero, segundo y tercer grado no pueden repetir, así como tampoco los estudiantes de primero y segundo año de la escuela secundaria. De igual modo, señaló que, durante la pandemia de covid-19, desde Disepa brindaron acompañamiento pedagógico a los estudiantes que se encontraban en situación de vulnerabilidad respecto a la continuidad de la trayectoria escolar.

“El impacto de la repitencia puede ser positivo o negativo, dependiendo de cada situación de quienes no lograron obtener los contenidos de un año al otro, hay que comenzar a evaluar los casos particulares”, consideró la funcionaria, e hizo hincapié en la importancia de que los estudiantes incorporen los contenidos curriculares para avanzar en el aprendizaje.

En la misma línea, sostuvo que se debe tomar a la repitencia como una nueva oportunidad para afianzar los conocimientos y no verla como un fracaso ya que esto puede generar una visión negativa para los estudiantes, niños y adolescentes, que no cuentan con las mismas herramientas emocionales para asimilar el hecho de perder a sus compañeros de cursado o su lugar en la escuela.

Cambio en la cultura

Saez reclamó que existan instituciones educativas en la provincia que, en el caso de repitencia de un estudiante, no le permiten volver a ingresar en el ciclo lectivo siguiente y esto genera un impacto negativo en su desarrollo. Del mismo modo, se refirió a la importancia de pensar en la flexibilización del sistema educativo para dar mayor protagonismo a los estudiantes en la toma de decisiones y en el desarrollo de los conocimientos.

“Este tema tiene que ver mucho con la cultura porque muchas veces los adultos nos manejamos con los patrones que teníamos antes y hoy los adolescentes son otros, tienen otros pensamientos, miran desde otro lugar y nosotros tenemos que acomodarnos a ellos”, expresó Saez.

En referencia a los padres y tutores, y reconociéndose como parte de este grupo social, la directora sostuvo que también deben apostar por “bajar un poco las expectativas que se tienen sobre los hijos y, más bien, darles la oportunidad de madurar emocionalmente, según cada realidad”.

“Sabemos que hay algunos que debieron salir a trabajar, otros que fueron padres durante el tiempo de cursado, otros que necesitaron de un año sabático para recomponerse, otros que tuvieron la posibilidad de viajar, entre otras situaciones, por lo que cada uno tiene una madurez diferente. A su vez, hay padres más activos, que están más presentes y hay otros que están un poco más ausentes, muchas veces porque no saben cómo dialogar con sus hijos”, reflexionó, en relación a los limitantes que se puede encontrar en cada caso.

Por último, la directora de Disepa invitó a seguir dando los debates necesarios para que el sistema educativo local se vaya perfeccionando mucho más, a partir de la mirada de los estudiantes. (ellitoral.com)