El Gobierno le pagará a los jubilados un bono de $55.000 en enero y febrero

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El Gobierno Nacional decidió otorgar un bono de 55.000 pesos para los jubilados que cobren la mínima durante los meses de enero y febrero, en medio de una disparada de precios que genera incertidumbre en la economía argentina.

Ambos bonos habían sido anunciados por el exministro de Economía, Sergio Massa, mientras se encontraba en plena campaña para llegar a la presidencia en octubre. Hasta el momento se abonó uno solo en noviembre y no había certezas de que se pagara el siguiente, pero este jueves el Gobierno tomó la decisión.

Este jueves se firmó el decreto para que se paguen los 55.000 pesos correspondientes a diciembre, pero además trascendió que la Casa Rosada ordenó también pagar la tercera cuota en enero.

Cuando Massa hizo los anuncios sobre el bono complementario para los que cobran el haber mínimo, señaló que si era elegido presidente, el segundo bono correspondiente a enero sería de 65.000 pesos y subiría a los 70.000 pesos en febrero. El bono que confirmó el ministro de economía, Luis Caputo, para los jubilados será de 55.000 pesos.

Fuentes oficiales destacaron a la prensa que la iniciativa se toma en función de «la grave situación socioeconómica que atraviesa la Argentina, que ha ocasionado, entre otras cuestiones, un alza acelerada del índice de precios, con especial incidencia en los adultos mayores de menores ingresos, para quienes es necesario acudir a su sostenimiento».

Incertidumbre por el impacto de la ley «ómnibus» en las jubilaciones
La decisión de este jueves se dio a conocer en medio de la incertidumbre sobre lo que va a ocurrir con las jubilaciones de aquí en adelante, dado que en el proyecto de ley que el Gobierno envió al Congreso se suspende la aplicación de la fórmula de movilidad de los haberes previsionales, pensiones y planes sociales.

El artículo 106 de la ley «ómnibus» propone suspender la aplicación del artículo 32 de la Ley 24.241 que establece el ajuste de los haberes por jubilaciones y pensiones, de la que también dependen la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo, entre otros beneficios. También se intenta suspender la vigencia para prestación básica universal, la compensatoria, el retiro por invalidez, por fallecimiento y por permanencia.

El ministro Caputo confirmó que hasta que la ley se apruebe, si es que esto ocurre, los haberes se seguirán ajustando mediante la fórmula actual. El último ajuste que surgió de esta fórmula dio un aumento del 20,87% desde diciembre y el próximo aumento se definirá en marzo.

Hasta tanto se diseñe la nueva fórmula, Economía apunta a mantener las jubilaciones mínimas actualizadas por inflación y a otorgar en forma discrecional «aumentos periódicos atendiendo prioritariamente a los beneficiarios de más bajos ingresos». (diariopinion.com)