Tras el récord del dólar blue, los economistas alertan sobre los factores que sumarán presión en el verano

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En las próximas semanas puede cambiar la tendencia de argentinos que compran divisas para viajar al exterior, pero hay razones de fondo que van a influir para que 2023 sea un año de presiones sobre el billete paralelo.

¿Sigue subiendo el dólar blue? ¿Vendo ahora? ¿Compro ahora? Las preguntas de quienes quieren ahorrar o tienen necesidad de vender divisas para hacerse de pesos se multiplicaron en los últimos días ante la suba -un tanto inesperada para algunos- del dólar paralelo, que ayer cerró en $356, su número más alto en la historia.

El récord del dólar blue generó dudas hasta en los operadores del mercado paralelo. Se conjugaron algunos factores que hicieron que, en cuestión de siete ruedas, el blue saltara $35. “El cobro de aguinaldos y los viajes al exterior -porque el dólar blue ($356) quedó barato contra el ‘Qatar’ ($365)- son dos de los factores que podrían estar incidiendo en el alza”, dice Juan Ignacio Paolicchi, economista de Empiria.

“Pero hay motivos más estructurales para que suba: se atrasó significativamente respecto a la inflación en los últimos dos meses y medio, y eso provoca que en algún momento se acomode respecto a su valor promedio en función de la política económica”, añade. Y suma que durante la gestión de Alberto Fernández, el dólar paralelo cotizó en promedio a $370 si se lo actualiza a precios de hoy, por lo que era probable que corrigiera sin demasiadas razones puntuales.

¿Qué pasará hacia adelante? “La tendencia que preocupa es que hay un salto muy brusco, y si esto persiste es señal de alarma”, señala María Castiglioni, de C&T Asesores Económicos. Si esto continúa, dice, el Gobierno no tiene demasiadas salidas más que subir la tasa para tentar a la gente a “quedarse en pesos” o dar una señal fiscal muy fuerte. “El problema es que empezás un año electoral, por lo que todo esto es un test muy importante para el Ministerio de Economía, también condicionado por el acuerdo con el FMI”, apunta la economista.

Consultada sobre si la tendencia de mayor demanda (por los argentinos que viajan al exterior) y menor oferta (por turistas extranjeros que utilizan tarjeta de crédito para pagar sus gastos en lugar de cambiar divisas en el blue) seguirá en los próximos meses, Castiglioni respondió que es difícil de cuantificar, pero que generalmente enero se alcanza el pico de esta demanda. “El tema de los turistas que dejan de ser fuente de oferta para el dólar blue puede ser más duradero”, sostiene.

Para los próximos meses, apunta Claudio Caprarulo, de Analytica, hay razones que pueden presionar al alza al dólar informal. “Enero y febrero son meses de mayor demanda de dólares y de oferta del dólar oficial más restringida, porque es la época baja de liquidación del agro”, puntualiza, como primer factor.

En segundo lugar, dice, “entramos en los meses en los que se acercan las elecciones, donde los inversores empiezan a tomar medidas precautorias y eso se refleja en una mayor demanda de dólares”.

Por último, suma la posibilidad de otros shocks internos relacionados con la conducción de la política económica, como sucedió en 2022. “Ante más incertidumbre, los ahorristas van a dolarizar sus ahorros y los pesos que tengan en sus carteras, y eso puede ser el preludio para mayores presiones sobre los dólares”, indica. Sin embargo, no ve las condiciones para que la brecha vuelva a estar por arriba del 100% o del 110%, como sí ocurrió a mitad de año. (tn.com)