Tras el triunfo de Milei, Cristina Kirchner mira con preocupación el frente judicial y prepara la resistencia

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De la mano de Kicillof y desde el Congreso, la vicepresidenta buscará rearmar poder durante la gestión libertaria. Las causas que más la preocupan son Memorándum con Irán y Hotesur-Los Sauces.

La arrolladora victoria de Javier Milei en el balotaje ante Sergio Massa sacudió al oficialismo y a sus principales dirigentes. Entre ellos, claro, Cristina Kirchner. La saliente vice, que quedará sin cargo y perderá sus fueros a partir del 10 de diciembre, empieza a analizar alternativas para conservar poder durante el gobierno del libertario, mientras sigue con preocupación sus causas en el frente judicial.

A lo largo de los últimos meses, Cristina Kirchner se mantuvo al margen de la coyuntura por pedido de los jefes de campaña de Unión por la Patria. Sus asesores más cercanos revelan que la Vice observaba un panorama “muy complejo” en los días previos al balotaje y asumía que sería muy difícil que el oficialismo se impusiera.

Cristina Kirchner, que votó en Santa Cruz y este lunes retornó a Buenos Aires. Consultada el domingo al emitir su voto acerca de la posibilidad de mantener un encuentro en Roma con el Papa Francisco, respondió: “Seguramente”.

En el plano judicial, la Vice es investigada en dos causas: por lavado de dinero a partir de las causas Hotesur-Los Sauces y por la denuncia que el fiscal Alberto Nisman por presunto encubrimiento a los iraníes acusados por el atentado a la AMIA, a partir del Memorándum con Irán.

En el plano político, en tanto, el kirchnerismo encara una etapa de reconversión y resistencia con muchas dudas e incógnitas: Cristina Kirchner conserva las bases de su poder en la Provincia de Buenos Aires, donde a lo largo de los próximos meses deberá ordenar el conflicto entre Máximo Kirchner y el gobernador reelecto, Axel Kicillof.

Este no es un punto menor: las elecciones de este año revalorizaron la figura de Kicillof en el peronismo tras su triunfo en la Provincia, mientras que el escándalo de Martín Insaurralde (un alfil de Máximo), comprometió la influencia de su hijo y su espacio, La Cámpora.

Si Cristina Kirchner quiere al peronismo unido con miras a las legislativas de 2025 deberá ordenar esa disputa de poder en la Provincia, donde se recluirá buena parte del camporismo.

En cuanto al peso parlamentario, Unión por la Patria conservará 108 bancas en Diputados y 34 en el Senado, quedando muy cerca del quórum (en la Cámara alta). Por eso se espera que la saliente Vice mantenga influencia para combatir o trabar los proyectos que pueda impulsar el futuro gobierno libertario.

Pero más allá de la nueva etapa de resistencia que Cristina Kirchner buscará encarar tras la derrota del peronismo a nivel nacional, lo cierto es que este año el kirchnerismo perdió su base política histórica, Santa Cruz, que gobernaba desde 1999 con el primer mandato de Néstor Kirchner.

Otro hecho es que Cristina Kirchner volverá al llano tras haber ocupado cargos ejecutivos y legislativos durante más de 25 años, con la excepción de los primeros dos de la gestión presidencial de Mauricio Macri. (tn.com)