Por qué la lechuga está tan cara como el asado y cuándo va a bajar el precio

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En los últimos diez días se disparó el precio de la lechuga. Aumentó 150% y la principal causa serían las inundaciones provocadas por las tormentas de semana pasada, que afectó especialmente el cinturón verde de La Plata, donde se encuentra gran parte de la producción de verduras que se consumen en el área metropolitana.

Los efectos del temporal provocaron que un kilo de lechuga hoy oscile entre entre 4.000 y 10.000 pesos el kilo. En Coto cuesta 4.000 y en una famosa cadena de verdulerías la venden a 6.000 pesos. En una de las ferias de abastecimiento barrial de la Ciudad, este lunes se ofrecía a 5.000 pesos tanto la mantecosa como la francesa. En verdulerías de Barracas se consigue un poco más cara, a 5,500 pesos el kilo. Pero los precios más altos se vieron en Recoleta, donde puede llegar a valer 10.000 pesos el kilo.

Con estos precios, hoy un kilo de lechuga sale tanto como un kilo de asado (6.000 pesos en algunos lugares) y más de lo que costaba en estación la cereza, una de las frutas más caras.

Las abundantes lluvias de marzo no fueron el único factor del explosivo aumento. Desde el sector aseguran que la producción viene siendo afectada también por el clima de los meses anteriores.

«Lo que pasa hoy con la lechuga, la espinaca, acelga y la rúcula, en general lo que es hortaliza de hoja, es que se viene con poca producción desde enero, porque cuando hace mucho calor es difícil poder desarrollar. En febrero la situación fue peor porque no creció por falta de lluvia. Y después en marzo llovió en un par de días lo que llueve en el mes, y eso terminó arruinando lo poco que había», explica Oscar Liverotti, ingeniero agrónomo y jefe de Información y Estadística del Mercado Central.

El temporal empujó el precio de la lechuga, que hoy sale como un kilo de asado e incluso más. El temporal empujó el precio de la lechuga, que hoy sale como un kilo de asado e incluso más.

Hasta antes del temporal estaba 10.000 pesos la jaula de lechuga de diez kilos. Tras las tormentas se fue a más de 20.000 pesos. «Esto es oferta y demanda. Si hay poco producto, el precio sube. No hay otra salida de esto», recuerda Liverotti, quien estima que esta situación puede llegar durar unos 20 días.

Las zonas de producción más afectadas por las fuertes lluvias fueron La Plata y Florencio Varela. «Tenemos ingreso de lechuga un poco de Mar del Plata y un poco de Mendoza. Hoy estas zonas abastecen todo el país», concluye el ingeniero.

Los efectos del temporal se expusieron también en las redes sociales, donde productoras independientes mostraron cómo quedaron los cultivos luego de haber sido arrasados por el agua en las últimas semanas.

«Definitivamente el clima y el tiempo no son nuestros aliados, pasamos de largas sequías a fuertes lluvias que vienen golpeándonos cada vez peor. Esta vez el temporal del pasado martes fue devastador porque arrasó con todos nuestros cultivos a campo y bajo cubierta, donde los granizos, la gran cantidad de agua que cayó y los fuertes vientos afectaron nuestros invernaderos, las verduras que veníamos cosechando, acelgas, berenjenas, morrones, ancos, chauchas, etc, quedaron todas partidas, golpeadas por el piso, ni hablar de las nuevas plantaciones que quedaron bajo agua», describió la Asociación de Productores Hortícolas de la 1610 en su página de Facebook.

El grupo de productores de Florencio Varela aseguró que «si bien cada temporal deja pérdidas, nunca fueron tantas como en este caso, hoy todas las familias productoras de la 1610 perdimos entre el 90 y 100% de nuestra producción, con lo cual debemos empezar de cero».

Se traen lechugas de Mendoza y Mar del Plata porque las del cordón platense no alcanzan. Se traen lechugas de Mendoza y Mar del Plata porque las del cordón platense no alcanzan.
Mariano Winograd, agrónomo y especialista en frutihorticultura, coincidió en que el aumento es parte de los efectos del clima y aseguró que eso afectó la oferta ya que es un producto elástico.

«Ayer un cajón de lechuga estaba 25.000 pesos y hoy bajó a 20.000. En un semana bajará aún más el precio. Cuando se normaliza la oferta, el precio baja», aseguró. Y remarcó que no pasa nada si no se come lechuga una semana.

«La lechuga no es un producto esencial. Si no se consume lechuga una semana, dos semanas, tres semanas no pasa absolutamente nada. No es esencial para la nutrición. Es un complemento. El que no puede comprarla esta semana, que no la compre y espere a que baje el precio. Puede reemplazarla por alguna otra hortaliza verde, aunque la mayoría de ellas son arrastradas por el precio de la lechuga, o hacer una ensalada que no sea verde. Es cierto que muchos reemplazan la lechuga por el repollo, con lo cual puede llegar subir el precio de repollo debido a esto», advirtió. (clarin.com)